Dicen que’l ilustre huésped

ya se ha ido muy temprano

para seguir sus afanes

en otro país americano.

Más yo quiero recordar

de’sta  visita apurada

la de su gentil esposa

a una escuela encumbrada.

Fuerza,  les pidió a los niños,

hay que salir adelante,

yo misma soy buen ejemplo

de qu’el mundo no es el de antes.

No sólo he nacido negra

sino que casi fui pobre

y me eduqu’é con esfuerzo

y gran amor de mis padres.

Todos los niños oyentes

habrían querido creer

que de una pobre comuna

éxito iban a tener.

Sólo que aquí, dijo uno,

las cosas son diferentes

y vean de dónde saca

el mandatario su gente.

Todos salieron de arriba

las condes o vitacura,

y no han sabido sus vidas

de peripecias oscuras.

Si bien  pobres nunca fueron

es casi seguro qu’ ellos

salieron a estudiar becados

a países extranjeros

y yo antes de conseguirlo

es seguro que me muero

que aquí las becas se otorgan

por amistad y acomodo.

A duras penas un puesto

agarraré sin pituto

y mis jefes, sus amigos,

me explotarán sin disgusto.

Entre Piñera y Obama

hay un mundo de distancia

aunque los dos hayan ido

a l’universidad de Harvard.

Uno era hijo de papá

y arrejuntó mucha plata,

tanta que lo que tenía

ya le parecía nada.

Por eso y n’otro motivo

quiso comerciar entonces

con todo lo más festivo,

las reverencias y honores.

El otro fue presidente

sólo porque estados unidos

de todos los importantes

es el que sufre machismo

y ni loco iba a votar

por una mujer tan fuerte

como la Hillary Clinton,

esposa de un inconsciente

que la humilló sin verguenza

delante de toda la gente

del imperio y sus satélites

y aún los que no lo quieren.

Cada gobierno recibe

a su propio visitante

aunque este haya creído

que nunca sucedió antes.

A ver si en cien años más

el nuestro nació en Los Vilos

y consiguió lo que tiene

sin trampas y sin truquitos

y s’educó en un liceo

d’esos que no son p’a ricos.

Yo sueño  que lo consiga

sólo con la inteligencia

que es tesoro de los bravos

y no hace uso de delitos

pa’ qu’estemos orgullosos

en este país bendito.

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